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El molesto estornudo

Dr. Rodolfo Espinoza Vizcaíno

Alergólogo pediatra

erodolfo@rtn.uson.mx

 

Las causas frecuentes de los estornudos son los irritantes de las vías aéreas, desde los clásicos como la pimienta hasta los menos usuales como los detergentes, solventes y, en nuestro medio, el polvo.

Las creencias en torno a los estornudos han tenido todo tipo de matices a lo largo de la historia y lo ancho de las culturas.

Desde hace miles de años se asocia los estornudos con enfermedades fatales, principalmente porque las epidemias de influenza y otros problemas respiratorios se presentaban desde el inicio con este síntoma como advertencia de su llegada. De aquí que en varias culturas clásicas (Egipto, Grecia, Roma) se usaran las expresiones “Dios te ayude”, “Dios te guarde” entre otras. 

Se atribuye al Papa Gregorio el Grande la costumbre de expresar “Dios te bendiga” ya que en aquél tiempo, se presentó una epidemia muy seria (suponemos que de influenza) y él recomendaba constantemente a los cristianos de la época rezar por los contagiados y repetir esta expresión a todos los que estornudaban con la esperanza de una mediación divina.

La expresión persiste en inglés hasta hoy (“Bless you!”) pero los mexicanos la hemos abreviado por un “¡Jesús!” o el mucho más laico “¡Salud!”, similar al empleado por los alemanes “¡Gesundheit!”

 

El proceso del estornudo

 

Al estimularse las terminaciones nerviosas de la nariz por inflamación de la mucosa o por la presencia de sustancias extrañas, se produce un reflejo que consiste de una inspiración brusca, generalmente superficial, seguida de su expulsión -más brusca aún- por la nariz.

 El objetivo, desde luego, es expulsar de inmediato esa sustancia que se detectó momentos antes. En ocasiones, un estornudo no es suficiente y la persona tiene una serie de estornudos consecutivos, conocidos en medicina como “salvas”.

La principal diferencia con la tos es la ruta de salida pues ésta ocurre por la boca, mientras los estornudos son siempre nasales aunque tengan un componente bucal si la magnitud del flujo de aire lo amerita. 

Y no es raro que suceda, pues estornudos muy aparatosos ha llegado a comprobarse que arrojan partículas (saliva, moco y cuerpos extraños) a más de 150 kilómetros por hora. 

Los resfriados virales son la causa más común de estornudos y es por este mecanismo que se diseminan con tanta facilidad. Pero las infecciones respiratorias también pueden acompañarse y diseminarse mediante estornudos. 

 

Y cuando es constante

Pero si de estornudos constantes y recurrentes se trata, debemos pensar en otro tipo de padecimientos. Básicamente en cuadros alérgicos ya que los infecciosos y virales son, por definición, autolimitados y de corta duración.

La alergia se presenta cuando la persona con predisposición genética entra en contacto con sustancias orgánicas que provocan una reacción inflamatoria en ellos pero que, en la población general, son inofensivas. Estas sustancias, capaces de desencadenar alergias se conocen como alergenos. Y los que llegan a las vías aéreas para causar síntomas nasales (obstrucción, comezón, moco) y estornudos se conocen como aeroalergenos pues llegan por el aire y son inhalados.

En nuestro medio, los aeroalérgenos más frecuentes son los pólenes de pastos, algunas hierbas y árboles. Estas plantas no polinizan todo el año, sólo en temporadas bien definidas, de tal manera que las épocas de Alergia en nuestro medio son típicamente la Primavera y el Otoño coincidiendo con la polinización del pasto, la hierba, el quelite, los mezquites y palo verdes. Estas son, también, las temporadas de estornudos constantes entre las personas que padecen alergias.

El enfermo debe sospechar que tiene alergia cuando el aparente resfriado no se acompaña de fiebre ni dolor de la garganta, persiste por varias semanas y se acompaña de moco abundante, como agua, salvas de estornudos constantes, comezón de la nariz, ojos y paladar, y una enfadosísima obstrucción nasal (nariz tapada) que es la principal molestia de los alérgicos que acuden a consulta.

Ante estos síntomas, hay que considerar la visita al alergólogo para que seleccione los tratamientos adecuados durante la estación. En algunos casos, habrá necesidad de hacer pruebas y determinar la causa de la alergia para poder atacarla o evitarla. 

 

Dr. Rodolfo Espinoza Vizcaíno. Alergólogo pediatra. Torre Médica CIMA. Tel (662) 259-9315


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