Compartir nota:

Diabetes Mellitus Gestacional

Dr. Rubén Alfredo Cardoza Encinas

Médico internista

rubencardoza@gmail.com

 

El embarazo trae consigo un sinnúmero de cambios en el cuerpo de la mujer, no solo físicos, sino hormonales, y reconocer cuáles de estos cambios son fisiológicos o normales y cuáles patológicos u anormales en ocasiones puede ser un reto médico. 

 

Uno de los dichos cambios patológicos es la diabetes mellitus gestacional abreviada DMG. De seguro no solo ha oído de la diabetes, sino que la mayoría de nosotros tenemos algún familiar con esta enfermedad,  pero ¿de qué se trata esta enfermedad? Y ¿qué diferencia tiene la diabetes mellitus con la diabetes mellitus gestacional?

 

La diabetes mellitus por sí sola es una enfermedad caracterizada por alteración en la insulina, ya sea menor producción o menor efecto en los tejidos, la cual se encarga principalmente del metabolismo de la glucosa, es decir azúcar, por lo tanto la manifestación es un aumento de la glucosa en la sangre también conocida como hiperglucemia, ocasionando daño a múltiples órganos. 

 

Durante el embarazo, hay una compleja alteración hormonal que culmina en el aumento de la insulina pero también en resistencia de los tejidos a ésta. Normalmente, los niveles de glucosa en la mujer embarazada son 10 a 20% menores que en su contraparte no embarazada. Cuando el páncreas de la mujer embarazada no puede secretar suficiente insulina para vencer la resistencia que existe a ella, sobreviene la diabetes gestacional.

 

Entonces ¿Puedo tener diabetes mellitus gestacional?, ¿cómo sé si ya la padezco?

Hasta un 10% de las mujeres embarazadas puede sufrir esta enfermedad, así que es importante reconocer quién está en mayor riesgo. Los factores de riesgo de mayor importancia son:

 

Un familiar de primer grado, como por ejemplo: padres, hermanos, etc. con diabetes.

 

Un índice de masa corporal antes del embarazo mayor a 30, la cual se calcula dividiendo el peso entre la estatura al cuadrado.

 

Edad mayor de 25 años

 

Un embarazo previo con un producto mayor a cuatro kilogramos

 

Una pérdida de embarazo previo inexplicada

 

Glucosuria, es decir azúcar en la orina al principio del embarazo

 

Uso de glucocorticoides o derivados de la cortisona

 

Hipertensión esencial o hipertensión inducida por el embarazo

 

Síndrome de ovarios poliquísticos

 

Ganar mucho peso durante el embarazo

 

Para detectar esta enfermedad se debe medir la glucosa en la sangre, sin embargo, dado que la mujer embarazada debe mantener niveles más bajos de glucosa que el resto de la población, los criterios para determinar diabetes gestacional difieren de la diabetes mellitus. 

 

Si se cuenta con uno o varios de los factores de riesgo mencionados anteriormente, es necesario realizar una prueba de detección lo antes posible que consiste en determinación de glucosa en ayuno, posteriormente se da una solución de agua con azúcar y se determina nuevamente la glucosa en sangre. La cantidad de glucosa a ingerir y el número de muestras a analizar dependerá de su médico ya que existen diferentes protocolos avalados por diferentes organizaciones. Aún si no se cuenta con ninguno de los factores de riesgo, es conveniente realizar una prueba de detección entre la semana 24 y 28 de embarazo.

 

En caso de tener diabetes mellitus gestacional ¿Qué puede pasar?

 

La enfermedad representa un problema no sólo para la madre, sino para el feto, llegando a poner en riesgo la vida de ambos. Algunos de los problemas que puede ocasionar son:

 

Pre-eclampsia

 

Macrosomía fetal que es considerada en bebés de más de 4,000g

 

Hidramnios, es decir aumento de líquido amniótico

 

Organomegalia del feto, o sea corazón crecido o hígado crecido.

 

Muerte perinatal

 

Problemas respiratorios del bebé

 

Problemas metabólicos del bebé como hipoglucemia, hiperbilirrubinemia, calcio bajo, etc.

 

Los hijos de madres con diabetes gestacional tienen mayor riesgo de obesidad, diabetes mellitus, trastornos de atención e hiperactividad

 

Si bien es cierto que la mayoría de los casos de diabetes mellitus gestacional pueden curarse después de terminado el embarazo, un 10% de las mujeres pueden desarrollar diabetes mellitus tipo dos de por vida, este riesgo aumenta con los años hasta un 40% y si la paciente tiene obesidad, el riesgo de desarrollar DM tipo dos puede ser tan alto como 75%.

 

¿Cómo se puede evitar la diabetes mellitus gestacional?

 

La pérdida de peso y el ejercicio regular son los dos abordajes de mayor peso para evitar este padecimiento. Se ha demostrado que el mayor beneficio se obtiene perdiendo por lo menos 4.5 kilogramos entre embarazos. No existe evidencia del mayor beneficio de una dieta específica sobre otra, pero una dieta balanceada ayuda a perder peso más rápido. Es necesario consultar con su médico y nutriólogo al respecto. 

 

El ejercicio tiene su mayor peso antes del embarazo, entre más ejercicio, menos diabetes mellitus gestacional. Sin embargo, el beneficio del ejercicio se reduce de manera muy importante cuando el embarazo pasa de las 18 semanas. Si bien, a partir de esta semana el riesgo de padecer la enfermedad es el mismo con o sin ejercicio, el control de la enfermedad es mucho mejor realizando actividad física. 

 

¿Cuál es el tratamiento?

 

Nuevamente los cambios en el estilo de vida son primordiales, la dieta y el ejercicio son pilar en el tratamiento, sin embargo, en caso de no ser suficiente, será necesario iniciar tratamiento con insulina. El tipo de insulina y la dosis deben ser cuidadosamente calculados según la alteración específica de cada paciente, por lo tanto, debe buscarse el manejo conjunto de su obstetra y su internista o endocrinólogo. 

 

Dr. Rubén Alfredo Cardoza Encinas

Medicina Interna

Embarazo de Alto Riesgo Hospital de Ginecología y Pediatría, IMSS

Hermosillo, Sonora 


Más del autor

Diabetes Mellitus Gestacional

Dr. Rubén Alfredo Cardoza Encinas

TODOS LOS DERECHOS RESERVADOS

MARKETING SOLUTIONS

Quinta Mayor 181 Col. Las Quintas.
CP 83240
publicidad@buenasalud.org

Tel: (662) 236 25 00