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Diabetes y salud emocional

Dr. Roberto Holguin Almada.

Endocrinologia y Nutricion. 

drholguin@hotmail.com

 

Los factores emocionales juegan el papel más importante en el control de la diabetes. Ya que quien no se quiere o vive sólo en estrés defendiéndose de cuestiones emocionales no se cuida. 

 

En concreto, la activación emocional en respuesta al estrés se considera uno de los principales factores implicados en la desestabilización o pérdida del control metabólico en la diabetes (Aikens, Wallander, Bell y Cole, 1992). 

 

El estrés puede actuar sobre los niveles de glucemia mediante un efecto directo a través de la movilización de las llamadas "hormonas del estrés" (adrenalina, cortisol, hormona de crecimiento, etcétera), también impacta sobre conductas inadecuadas de adherencia al tratamiento. Los jóvenes adolescentes abandonan sus cuidados, se revelan ante sus padres y maestros, se manejan con odio y resentimiento, constantemente tienen enfrentamientos culpando a otros de lo que a ellos les sucede, muy en especial con sus padres, quejándose de la herencia que le han dejado. 

 

Según la edad

 

Preescolar. (Antes de los 6 años) A esta edad, los niños no pueden entender realmente en qué consiste la diabetes ni lo que implica una enfermedad crónica. Lo que sí perciben, es que sus padres sufren a causa de algo que finalmente descubren que tiene que ver con ellos, sintiéndose culpables y entendiendo el tratamiento como un castigo.

 

Escolar. (6 a los 12 años) Es en esta edad cuando se produce el primer contacto con las consecuencias sociales de la diabetes (tiene que explicar a otros que es diabético, negarse a tomar ciertos alimentos, sufre bullying), se acostumbran rápido a la terapia, mostrando mucho interés en aprender nuevos conocimientos y habilidades. Su actitud de aceptación de la diabetes es mayor que en sus padres, son capaces de implicarse de forma más activa en su tratamiento, les gusta que los premien por sus avances y dar la sensación de buen control.

 

Adolescencia (12 a los 17 años) En esta etapa, empiezan a tomarse la diabetes como un problema. La diabetes los hace sentirse diferentes en una época donde lo que más desean es ser aceptados por gente de su misma edad. Inician los noviazgos. En ocasiones se produce una afectación de la autoestima y pueden cometer el error de ocultar su enfermedad, ya que la diabetes los obliga a ajustar su ritmo de vida y rechazar hábitos y actividades propias de la adolescencia (muchas salidas nocturnas, deportes de alto riesgo, comer comida chatarra, etcétera). 

 

Les causa angustia y tienden a aislarse y deprimirse debido a su dilema de decidir entre combinar las actividades propias de la adolescencia y cuidar su salud de forma estricta. Otro aspecto es que sienten la necesidad de una natural separación de no seguir en todo como hasta antes de la adolescencia con sus padres; aun sabiendo que han dependido totalmente de ellos y su apoyo, el éxito de estar vivo. 

 

Hasta antes de la década de los veinte en que apareció la insulina, sobrevivir más de 2 años al diagnóstico de diabetes era todo un éxito. En sus cambios emocionales, por supuesto que también influye la aparición de hormonas sexuales que los inestabiliza más aún, los hace sentirse torpes e inseguros. Por todo ello, la adolescencia es la edad más conflictiva para el control de la diabetes y el riesgo de iniciar complicaciones severas en esta edad es muy alto.

 

Juventud (18-30 años) Anteriormente, lo común era encontrar niños y adolescentes diabéticos tipo 1 y ancianos tipo 2, sin embargo con el cambio epidemiológico de los últimos 25 años, cada día vemos más jóvenes con diabetes tipo 2, la cual ahora es la diabetes más común en todas las edades. 

 

Es en esta época donde se inicia dado a que es la edad altamente más productiva de las personas, se descuidan y generalmente pasa desapercibida, y eso es de muy alto riesgo. Se ha demostrado que existe algo que se llama memoria metabólica, consistente en que si en los primeros años se descuidan las cifras de glucemia aunque éstas no sean muy altas aun deja secuelas y complicaciones irreversibles. Entre más temprano inicie la diabetes, mayores serán sus consecuencias, sobre todo si se tardaron en iniciar sus auto-cuidados. Esto refuerza la idea de que la diabetes no inicia cuando sube la glucemia o no sólo es azúcar en la sangre, en los inicios de la diabetes, suben más los triglicéridos y la presión arterial, que la misma glucosa.

 

Entre la adolescencia y la juventud es cuando la mayoría de las mujeres se embarazan y no hay quién les alerte del riesgo. En esa etapa de la vida, la ingesta de alimentos ricos en carbohidratos como harinas y azúcares es demasiado elevada debido a que la industria alimentaria ha puesto a disposición alimentos y bebidas en todas las tiendas de México sin reglamentación alguna con la cantidad de carbohidratos, sal, conservadores, grasas y aceites hidrogenados que le viene en gana. 

 

Ello ha condicionado índices verdaderamente alarmantes de obesidad y diabetes y pocas veces se ha puesto en riesgo a toda la especie humana. Desafortunadamente, México está en los primeros lugares de obesidad y complicaciones diabéticas. Son los gobiernos quienes deben de velar por sus ciudadanos y aplicar medidas restrictivas a la industria alimentaria, así como facilitar la práctica de actividades físicas construyendo espacios apropiados, seguros y a los que toda la población debe de tener acceso. 

 

El estrés emocional

 

Algunos de los trabajos experimentales y aplicados con relación en el efecto del estrés emocional sobre el manejo y el control de la diabetes se encuentran disparidades en los resultados. Esto es debido al hecho de que la regulación de la glucemia en un individuo diabético constituye un proceso complicado e influenciado, como hemos visto atrás, por una multitud de factores, una de las cuales es el estrés emocional o psicológico. Independientemente, son los diabéticos tipo 1 y en la edad de la adolescencia los más difíciles. 

 

Los adolescentes constituyen el grupo más lábil metabólicamente hablando comparado con diabéticos adultos de tipo 2 (Amiel, Sherwin, Simonson, Lauritano y Tamborlane, 1986). 

 

6 de cada 10 personas con diabetes sufren depresión. Complicaciones relacionadas con la diabetes como la diálisis, visión disminuida, daño en la retina, úlceras en piernas, ataques cardiacos o pies y amputaciones, contribuyen en el desarrollo de los síntomas depresivos en los pacientes.

 

Tristeza, enojo, culpa, apatía y negación son muy comunes entre los pacientes con diabetes y existe una relación estrecha entre el efecto que tiene el estado emocional del paciente y su nivel de aceptación de la enfermedad. Se estima que la prevalencia de depresión clínica es hasta 60% más frecuente en personas diabéticas; además, el estrés y las reacciones emocionales negativas son mucho más comunes en ellos, lo que repercute en el control de la enfermedad y eleva el riesgo de complicaciones. Esto sucede en todas las etapas de la vida pero es mucho más evidente durante la adolescencia. Los padres realmente están agobiados y sufren al enfrentarse a estas situaciones.

 

Urge un cambio de rumbo en educación para la salud en población general Por todo ello cada vez es más evidente y necesaria la incorporación de técnicas en la educación escolar y rutinaria del diabético (Rubin, Peyrot y Saudek, 1989) y más aún, cuando se ha comprobado que la simple transmisión de información, en la que se apoya la mayoría de las aproximaciones tradicionales de educación en diabetes, no ha sido suficiente para un afrontamiento adecuado de las demandas de la diabetes y su tratamiento.  Desafortunadamente, cada día vemos más personas muy complicadas cuyo costo social es imposible de sostener por ningún gobierno, además de que las personas con diabetes se siguen muriendo prematuramente en cantidad tal que ocupa la primera causa de muerte en muchos países como lo es en México. 

 

Dr. Roberto Holguin Almada.

Endocrinologia y Nutricion. 

Director General médico de Casa del Diabético y Tiroideo de Sonora

Facebook: drholguin@hotmail.com 

Citas 310-99-39 y cel 66-21-48-54-01


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