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Fisioterapia y cáncer de mama

En la actualidad el número de personas con cáncer va en aumento y aunque la prevención, las investigaciones, la atención, la detección y los tratamientos han avanzado, la atención física, fisiológica y psicológica tras una cirugía sigue sin tomarse mucho en cuenta.

 

Esto en realidad es una parte de gran importancia en la vida de los pacientes porque lo que anhelan es recuperar su vida cotidiana lo más normal que sea posible y ahí es donde entramos los fisioterapeutas.

 

Tras una cirugía se les dicen infinidades de cuidados que desde ese momento en adelante deberán tener, esto muchas veces crea en las personas un miedo por ser una situación nueva y piensan que su vida va cambiar completamente de forma negativa. Automáticamente comienzan a pensar que no podrán ser las mismas personas que eran antes del cáncer o de la cirugía, se limitan a pensar que no rendirán, que vivirán con dolor siempre, que no podrán cargar a sus hijos, nietos, que se tendrán que olvidar de sus pasatiempos, lo cual puede llevar a las mujeres a la depresión por no tener la información correcta.

 

Trabajar con un fisioterapeuta les puede devolver la confianza en sí mismos y se les enseña qué tanto pueden forzarse para que no se hagan ningún daño. Se les platica las medidas necesarias, no precisamente limitantes, para que puedan llevar su vida lo más normal posible. Y es tan satisfactorio para la paciente darse cuenta que no todo está perdido tras una cirugía o el cáncer.

 

Los fisioterapeutas trabajan con pacientes que han pasado por una mastectomía, oncoplastía, cirugía axial o reconstrucción, así como también cuando están en tratamientos como quimio o radioterapia.

 

Por su salud

Lo que un fisioterapeuta puede trabajar con pacientes con cáncer, después de una cirugía o tratamiento, es lo siguiente.

• Dolor de hombro. Liberación de fascia para una mejor movilidad del hombro logrando recuperar el 90% de los movimientos en miembros superiores.

• Flexibilidad y movilización de tejidos en hemitorax del lado afectado.

• Cicatrización. Liberación de adherencias mejorando la flexibilidad, la vascularización y la estética de la cicatriz.

• Tratamiento y/o prevención del linfedema, donde el drenaje linfático manual y la terapia de compresión (vendajes multicapas) son lo principal. Es de gran importancia desde el principio trabajar con la paciente para una buena prevención, pero si ya se presentó el linfedema hay maneras de tratarlo y que su calidad de vida mejore.

• Ejercicios específicos e individualizados para el mejoramiento de la actividad física en general o fortalecimiento de miembros superiores.

• Cuidados específicos de la piel.

• Indicación de mangas de compresión.

 

Con todo esto podemos ver que es de igual importancia tanto el tratamiento médico para atacar el cáncer como también la Fisioterapia para una recuperación después de la cirugía o de cualquier tratamiento. Lo importante es que el paciente se reintegre lo más pronto posible a su vida diaria profesional, social o deportiva con las prevenciones y cuidados necesarios.

 

LFT. Ana Leslie Romero Valdez

Licenciada en Fisioterapia

anaromero9@hotmail.com

 


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Tras una cirugía, la fisioterapia juega un papel primordial, pues ayuda a reincorporar al paciente a su vida cotidiana de la mejor manera.

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LFT. Ana Leslie Romero Valdez

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