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Alergias y emociones

El término psicológico en medicina puede dar pie a confusión, y lo explicaré de manera breve. Cuando se habla de unos síntomas psicológicos se tiende a pensar que entonces el que se tiene que hacer cargo sea el psicólogo o el psiquiatra. Pero resulta ser que no es así. El que un síntoma sea de origen psicológico o “psicosomático” no implica que ya no requiere de algún tratamiento médico. Y es en este terreno en donde diariamente se dan los errores de diagnóstico.

 

El cerebro y las células del sistema linfático están conectadas

Y es que el cerebro, las células que lo conforman “neuronas” están íntimamente en conexión con las células de todo el organismo. Dado tal que, una emoción puede dar pie a una alteración en las células de la “defensa” del organismo, haciendo a la persona más propensa a la de adquirir una enfermedad por ejemplo que sea de origen viral. Entonces el tratamiento será la enfermedad adquirida, pero además, se tendrá que intervenir en la raíz, que pudiera ser el orígen psicosomático. Y esto no es inventar el “hilo negro”, porque bastante literatura y estudios científicos a nivel mundial existen que sustentan estos hallazgos. La aparición de ataques de asma secundarios a sucesos que puedan afectar emocionalmente, o la presencia de reacciones dermatológicas ante fobias por ejemplo. Están documentados y estudiados. La llamada “temor a la bata blanca” que si bien no es una reacción alérgica, pero sucede ante la presencia de médicos, la persona presenta un incremento temporal de la presión sanguínea que puede confundirse con una verdadera hipertensión en donde el tratamiento sería muy diferente.

 

Hay dificultades en el diagnóstico

 

La dificultad esta en, primero que los médicos sepan el mecanismo por el cual pueden aparecer síntomas que son tan reales como los de cualquier enfermedad, digamos, una neuropatía causada por diabetes, pero que su orígen no sea la misma enfermedad. Los médicos alergólogos tendrán que tener en cuenta los factores emocionales ya que repercuten directamente en el tratamiento. Un paciente que padezca de algún trastorno de ansiedad no tratado, puede ocasionar recaídas en los tratamientos de las alergias, aun con los tratamientos indicados, para lo cual el alergólogo deberá derivar a su paciente con el médico psiquiatra para su manejo. Los síntomas somáticos, son sensaciones reales, son cambios reales en el organismo, pero que sin embargo no se les encuentra alguna causa medica no psiquiátrica alguna.

 

Aquí, es preciso comentar que cualquier persona puede tener varias enfermedades al mismo tiempo, tanto de origen psiquiátrico como de otra índole, por lo tanto se dificulta más aún el diagnóstico. El médico especialista en psiquiatría se encarga de definir si los síntomas pueden ser de orígen somático. Que después de hacer los estudios pertinentes y descartarse que no se trate de algún padecimiento entonces se decir por un tratamiento conjunto si es necesario o quedaría a cargo del psiquiatra.

Las emociones pueden causar dolor físico

 

Si los síntomas de tipo doloroso por ejemplo tienen orígen de afectivo emocional, porque la ansiedad puede causar dolores que aparentan ser otras enfermedades, entonces se dará el tratamiento psiquiátrico. Un músculo puede tensarse de manera involuntaria, y esto a su vez causar dolor que requiera de un analgésico, cuando el origen de la tensión muscular puede ser el padecer algún trastorno de ansiedad, una depresión, o simplemente estar pasando por un período de estrés como respuesta inconsciente ante alguna situación de la vida. Aun así es posible que requiera de algún tiempo de utilizar analgésicos mientras los psicofármacos hagan su efecto. Es algo delicado entonces el poder diferenciar y a veces no es posible determinar, aunque con el tiempo la evolución nos da sobre los padecimientos más elementos para el diagnóstico.

 

Intervenir a tiempo

 

Las ventajas de una intervención oportuna, es la derivación adecuada con el especialista en psiquiatría y/o como parte de un tratamiento multidisciplinario que pueden implicar tantos psicólogos, terapeutas físicos, médicos, coaching, etc... Esto puede evitar a largo plazo que la persona pierda calidad de vida y que también pueda afectar otras áreas de su vida como la laboral, provocando se incapacite o no rinda en el trabajo o el área social, aumentando el riesgo de padecer algún trastorno psiquiátrico concomitante.

 

También medidas de prevención serían una higiene mental, en la que un balance en las áreas del individuo y una adecuada red social de apoyo puedan ser parte de las fortalezas para hacer frente a este tipo de síntomas. Por lo que cada caso es muy diferente y el tratamiento será personalizado de acorde a las particularidades de cada persona. La prevención y los cambios en estilos de vida buscando los que sean más sanos y el conocimiento de que existen y están muy ligados los factores psicológicos a la aparición de las alergias.

 

Dr. Eduardo Monteverde Maldonado

Psiquiatra

drmonteverde@hotmail.com


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