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Enseñemos a ser saludables

En la edición anterior, escribí un artículo sobre la importancia del ejemplo e importancia de los padres para mejorar la salud cardiovascular en la familia. En ese artículo describí cómo hacer que la familia tenga actividades y acciones que eviten estas enfermedades.

 

En esta ocasión, por ser abril el mes dedicado a los niños, me gustaría hablarles de la salud cardiovascular de los niños y cómo mejorarla.

Empecemos por el primer lugar en obesidad infantil en nuestro Estado y en nuestro país. Es claro que todos los niños que hoy padecen obesidad, y que siguen siendo obesos durante su vida, tienen un mayor riesgo de enfermedades cardiovasculares.

 

Eso aun sin contar que serán parte de la población con diabetes, presión alta y trastornos osteomusculares por el sobrepeso. La gran mayoría de los niños con obesidad son responsabilidad de los padres.

A menos que exista una enfermedad metabólica, lo que comen los niños, y su actividad física, depende de la influencia de los padres. ¿Cómo está su ingesta de calorías y grasas? ¿Cuántas veces comen alimentos fuera de casa como comida rápida o no natural? ¿Qué tan frecuente es que tomen bebidas azucaradas como refresco o juguitos no naturales? Estas son preguntas que todo padre debe de hacerse con respecto a lo que comen los niños.

 

Las recomendaciones de alimentación son igual que con los adultos, porciones grandes de frutas y verduras, lácteos, baja cantidad de harinas y azucares refinados, proteínas de preferencia de carnes blancas y pescado, pocas grasas, y sobre todo que todo sea de lo más natural y no industrializado posible.

 

Hay poner límite a la cantidad de alimentos no sanos, y evitar la fácil disponibilidad de comida rápida (como pizza, hamburguesa, hot dogs y otros). Y recuerden, que si los padres no los consumen frecuentemente, los niños tampoco lo harán.

 

En cuanto al ejercicio, se recomienda a los infantes una hora de actividad física como mínimo al día. Siempre habrá actividades para los niños en las que puedan mejorar su condición física y evitar el sedentarismo, según sus habilidades y preferencias.

 

Recordemos nuestra infancia y la facilidad que teníamos para salir a jugar horas y horas en la calle con nuestros amigos. Por muchas razones nuestra ciudad nos ha evitado que los niños puedan jugar de igual manera con la misma confianza que nuestros padres tenían entonces.

Una parte muy importante de todo esto es también el limitar el tiempo de dispositivos electrónicos, ya sea teléfono móvil, tablet o videojuegos que pueden llegar a evitar que los menores tengan actividad física. Estos dispositivos distractores son terriblemente causantes de obesidad y falta de interés en actividades deportivas.

 

La mejor opción es que la familia salga completa a tener actividad física, ya sea salir a caminar, jugar un deporte de conjunto, andar en bicicleta… En fin, las opciones son muchas, lo importante es ligar momentos juntos con ejercicio.

 

Esto crea recuerdos positivos en los niños que los lleve a continuar esa actividad en el resto de su vida, y en el futuro con su propia familia, y continuar con los buenos hábitos de salud cardiovascular.

 

De nuevo, insistiré con el consejo previo: el ejemplo de los padres, donde son activos, pasan tiempo de calidad con la familia en actividades que no sea sólo estar viendo el teléfono móvil, apoyar a los niños en actividades deportivas y no permitir que vean mucha televisión, es sumamente positivo.

Está en nuestras manos el que los niños sean saludables en cuanto a su alimentación y actividad. Es más difícil hacerlo de esta manera, pero es más efectivo y tiene más impacto ser una familia activa y saludable que sólo hablar sin tomar acciones efectivas.

 

Vamos a lograrlo

El trabajo colaborativo entre comunidad, escuela y autoridades es clave para reducir la obesidad infantil en México. Para lograrlo, es necesario aumentar la actividad física y el consumo de alimentos saludables, así como reducir la disponibilidad de comida industrializada o no saludable.

 

Fuente: Instituto Nacional de Salud Pública.

 

Plan familiar

•Realice ejercicio en familia o apoye en eventos deportivos de sus hijos.

•Procure siempre tener frutas y verduras para su consumo diario.

•Limite el tiempo que dedican a dispositivos móviles o consolas de videojuegos.

•Predique siempre con el ejemplo; sus hijos imitan conductas.

 

Dr. Iván Serna Santamaría

Cardiólogo con subespecialidad en rehabilitación cardiaca

Centro de diagnóstico cardiovascular y rehabilitación cardiaca

Mateo Ramírez 24, Col. Constitución.

Teléfono: (662) 215-79-25

Cédula Profesional: 3909560
Cédula Especialidad: 5212185


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