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Detección de alteraciones del corazón

Muchas veces me han preguntado cómo podemos los médicos o cardiólogos saber que un bebé o un recién nacido está enfermo de su corazón, y les respondo que, afortunadamente, en la actualidad contamos con múltiples estudios para valorar y confirmar una cardiopatía congénita.

Esto puede ser posible incluso cuando el bebé no ha nacido, lo que representa una gran ventaja para los padres y sus hijos, ya que permite programar la cesárea o dar curso a parto, así como definir el momento y el hospital más adecuado para atenderlos, además de tener un equipo multidisciplinario (pediatra/neonatólogo, cardiólogo pediatra, cirujano cardiovascular y cirujano) para atender al bebé en caso de requerirlo.

Actualmente, se calcula que uno de cada 100 nacimientos estará afectado por algún tipo de alteración cardiaca congénita. En este contexto, los avances en la evaluación ecocardiográfica durante el período fetal se perfilan como un instrumento extremadamente valioso para el diagnóstico precoz de estas malformaciones.

Existen métodos prenatales y postnatales para detección de cardiopatías congénitas; siempre lo básico será una historia clínica materna detallada para identificar factores de riesgo.

 

Antes de nacer

Prenatalmente, podemos realizar un ecocardiograma fetal estructural de las 13 a las 24 semanas de gestación, este ha evolucionado desde la simple evaluación del ritmo cardiaco fetal hasta la posibilidad de diagnosticar malformaciones congénitas de forma muy temprana, tanto por vía transvaginal como por transabdominal, además de que se trata de un procedimiento relativamente seguro.

De forma resumida, podemos decir que las indicaciones para hacer un estudio ecocardiográfico fetal deben basarse en tres aspectos fundamentales: A) El historial de enfermedades congénitas cardiacas o no cardiacas, ya sea de la madre o de embarazos previos; B) Ciertas condiciones o enfermedades maternas como edad avanzada, diabetes mellitus, fenilcetonuria, enfermedades de la colágena, hipertensión arterial y pérdidas gestacionales múltiples. Durante el embarazo, crecimiento fetal anormal, alteraciones en la cantidad de líquido amniótico y gestaciones múltiples; C) La exposición a determinados fármacos o drogas: fenitoina, litio, antihipertensivos, anticonceptivos orales, alcohol, drogas ilegales y otros.

 

Después del parto

Postnatalmente (al nacimiento del bebé), contamos con otros estudios como el tamiz cardiaco, electrocardiograma, ecocardiograma Doppler, tomografía de corazón y grandes vasos, y cateterismo cardiaco diagnóstico. Cada uno de estos estudios tiene una indicación precisa y generalmente van seriados y relacionados de acuerdo a los resultados de estudios previos complementándose unos con otros.

Es decir, si el tamiz cardiaco se reporta positivo habrá indicación para realizar ecocardiograma y electrocardiograma, de acuerdo a sus resultados se valorará realizar tomografía cardiaca, gamagrama cardiaco o cateterismo diagnóstico.

El tamiz cardiológico se realiza al nacimiento y se efectúa por enfermeras o pediatras; se basa en el hecho de que en las cardiopatías congénitas hay una mezcla de sangre dentro del corazón, que puede disminuir la saturación transcutánea (oxigenación de la piel) para detectar la malformación cardiaca antes de que sea evidente por cianosis (coloración azul de la piel) o datos clínicos de insuficiencia cardiaca, tales como respiración rápida, fatiga a la alimentación, bajo peso e infecciones recurrentes.

 

Seguimiento profesional

El tamiz cardiaco consiste en toma seriada de oximetría (saturación/oxigenación de la piel) en la mano derecha y en cualquier pie, esto dentro de las primeras horas de vida y con seguimiento de tomas posteriores.

Los criterios para considerar el tamiz positivo es cuando la saturación es menor de 95% en las 48 horas de vida, de esta manera, a los niños positivos se les recomienda realizar un ecocardiograma que realizará el cardiólogo pediatra, este suele durar un máximo de 45 minutos y permitirá valorar la estructura del corazón y definir si hay o no cardiopatía congénita.

De acuerdo a los resultados, se solicitan estudios complementarios como un electrocardiograma que nos brinda información sobre ritmo cardíaco, y el tamaño y funcionamiento de las cavidades del corazón y el músculo cardiaco.

De ahí el cardiólogo, de acuerdo al tipo de cardiopatía, recomendará estudios complementarios como tomografía computarizada, gammagrafía cardiaca, resonancia magnética (RM) y cateterismo, que harán más detallado el diagnóstico para poder tomar decisiones respecto al tratamiento médico y/o quirúrgico del bebé.

 

Dra. Anabelle Loyo Ramírez

Cardiología pediátrica

Centro Médico del Río

Pediatras Asociados

Cédula Profesional: 8025284

Cédula Especialidad: 7584628, 4251727


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Gracias a los avances médicos, hoy en día existen distintos métodos que permiten detectar cardiopatías congénitas a tiempo.

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