Compartir nota:

De dioses y médicos

Desde un punto de vista histórico, la medicina se ha divido en los siguientes dos rubros: medicina irracional, mejor conocida como medicina mágico-religiosa, y medicina científica.

 

Si bien es cierto que ya desde la antigua Grecia había algo así como una medicina propiamente científica, es igualmente cierto que ésta tuvo que pasar por un proceso de desmitificación en el cual los médicos fueran abandonando poco a poco las explicaciones y los remedios “mágicos”, para brindar explicaciones y remedios que estuvieran causalmente ligados con las enfermedades a tratar.

En esta entrega me limitaré a hacer un breve recuento de la medicina irracional.

 

Medicina irracional

La medicina irracional se puede datar desde la época pre-homérica hasta el siglo IV o III a. C. La medicina irracional concebía a la enfermedad como una especie de castigo para las personas que habían contrariado la voluntad de la divinidad.

 

Los principales practicantes de la medicina irracional fueron sacerdotes y curanderos, quienes mediante plegarias, sacrificios y conjuros, intentaban curar los malestares físicos.

Uno de los rituales más utilizados en ese tiempo fue el culto a Asclepio, a quien algunos historiadores no titubean en etiquetarlo como el personaje griego que inauguró la “medicina irracional”.

 

A Asclepio se le dedicó un templo, el cual era llevado por sacerdotes que ejercían el papel de médicos. Cuenta la tradición que cuando uno enfermaba, se recomendaba dormir en el templo de Asclepio.

La dinámica consistía en que si el enfermo era favorecido por el dios Asclepio, éste último curaría al enfermo en el sueño o le daría las instrucciones precisas para ser curado tras despertar.

 

Las prácticas médico-mágicas se realizaban a través de terapias que combinaban recursos higiénicos (tales como baños, dietas y ayunos), pero también ritos de corte religioso; por ejemplo, plegarias y sacrificios para los dioses.

 

Aunque las prácticas y técnicas de los sacerdotes y curanderos no gozaban –como es lógico– de regularidad y calidad en los tratamientos, poco a poco fueron estabilizándose gracias a la metodología de prueba y error.

Esto habilitó a que la práctica médica fuera produciendo un método o, mejor aún, una técnica, que permitiera conocer las conexiones causales patogénicas mediante las cuales el médico pudiera curar al paciente con mayor regularidad.

 

El desarrollo gradual de la medicina antigua no estuvo exenta de inconvenientes: los devotos del dios Asclepio la obstaculizaron, oponiéndose a lo que para ellos constituía una concepción “cientificista” de la medicina, la cual divorciaba la enfermedad y su cura de su componente divino; no olvidemos, en efecto, que el médico “tradicional” creía que las enfermedades eran un conducto por el cual las divinidades comunicaban a los hombres su malestar con ellos.

 

Con todo, hay que mencionar que la medicina racional y la medicina irracional nunca estuvieron separadas del todo: el caso paradigmático fueron Hipócrates y sus seguidores, quienes aceptando las prácticas religiosas para curar enfermedades, buscaban al mismo tiempo dar explicaciones racionales a la relación causal entre cura y enfermedad.

Fue en la tradición hipocrática donde confluyó una armonía entre las prácticas médico-religiosas y una concepción cientificista de la medicina.

 

Lic. Diego Espinoza Bustamante

diegopm_e10@hotmail.com

Licenciado en Filosofía por la Universidad Panamericana

Actualmente trabaja como adjunto de rectoría de la Universidad Panamericana


Más del autor

El nacimiento de la medicina como saber ...

Considerado un gran médico por Platón y Aristóteles, Hipócrates fue el jefe de la escuela de Cos y creador de distintos libros y tratados entre lo...

Los cuatro elementos

Toda la teoría anatómica de Empédocles dependía de la dinámica llevada a cabo por los elementos de aire, tierra, fuego y agua.

De dioses y médicos

La medicina como la conocemos hoy en día ha pasado por varias etapas; a continuación, un poco sobre su interesante historia.

TODOS LOS DERECHOS RESERVADOS

MARKETING SOLUTIONS

Quinta Mayor 181 Col. Las Quintas.
CP 83240
publicidad@buenasalud.org

Tel: (662) 236 25 00