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Salud, herencia ancestral

Los padecimientos crónicos degenerativos relacionados con trastornos metabólicos, son ya la principal causa de defunción en muchos países. Las estadísticas de salud, nos indican que estos, se duplican y triplican en apenas una o dos décadas. 

 

Ante esta paradoja, es conveniente revisar los conocimientos que la medicina tiene sobre fisiología humana, y saber que estamos alterando de esta. El tipo de fisiología que poseemos, es producto de adaptaciones que iniciaron desde el paleolítico, hace casi tres millones de años. Los científicos han podido descifrar de qué manera operan algunos de estos mecanismos y cómo podemos activarlos siguiendo las reglas que a continuación describo:

 

•Mantenga una actividad vigorosa. La baja actividad física en el trabajo y la vida cotidiana, contrasta con la de nuestros antepasados nómadas. La mecanización se presume como un logro de la modernidad. Aunque el tema puede ser controversial, a nivel de fisiología corporal, no hay lugar para el debate. El requerimiento es así de claro: ¡Debe mantener una actividad vigorosa durante toda su vida!, sólo así puede lograr una proporción de músculo-grasa requerido para una salud plena. A veces un poco de sobrepeso puede ser la causa de algo que puede ir muy mal en su salud si no lo atiende. Cuando fuimos nómadas, la actividad vigorosa y los ambientes naturales permitían un equilibrio que describo en el siguiente punto.

 

 

•Conexión con la naturaleza. Sabemos del equilibrio que existe entre las especies viviendo en el medio natural, pero no imaginamos que nosotros tenemos una conexión con la naturaleza. En nuestro cuerpo viven billones de microrganismos, principalmente en los intestinos (de hecho hay un número mayor de ellos dentro de nosotros que todas nuestras células corporales) y desempeñan funciones de primera importancia, por ejemplo, aportando enzimas en la digestión, o bien, produciendo sustancias mediadoras para el buen funcionamiento del cerebro y todo el sistema nervioso.

 

 

•Aliméntese según su mapa metabólico. De acuerdo a nuestra fisiología metabólica, los alimentos frescos, frutas y verduras, deberían ser la principal fuente de carbohidratos enteros, vitaminas, minerales y la importante fibra vegetal. Al incluir gramíneas, leguminosas y carnes, podemos cubrir los requerimientos de proteínas y lípidos. Sin embargo, los carbohidratos deben ser el principal aporte de energía, y las proteínas y lípidos, nos deben aportar menos de la mitad del requerimiento calórico. En la vida nómada así ocurría, por lo que nos adaptamos fisiológicamente a esa condición. Las frutas y verduras era lo que comúnmente estaba a nuestro alcance. Los alimentos calóricos eran menos comunes, aunque por instinto los buscábamos. De hecho, ese instinto aun persiste y es el tema del siguiente punto.

 

•Controle su apetito instintivo por comidas energéticas. Esta cualidad fue muy útil cuando fuimos nómadas. Hacer reservas de glicógeno y grasas para la época de escases de alimentos podía salvarnos de morir de inanición. La falta de alimentos quedó en el pasado, ¡pero el instinto por ingerir comidas energéticas no! 

 

El resto de la historia ya la saben: podemos pasar todo el tiempo comiendo algo energético, y eso hacemos precisamente. El resultado es que, en países como México y Estados Unidos, dos tercios de su población sufren de sobrepeso u obesidad. En esta patología, la mayoría de las personas entendemos que dar rienda suelta a este instinto es malo para la salud. No necesitamos consultar a un experto para que nos diga lo que ya sabemos.

 

•Legado fisiológico de los nuestros antepasados. La inteligencia, que nos hace únicos, nos permitió colonizar en poco tiempo el viejo continente, y en unos cuantos milenios, todo el mundo. Nos adaptamos a comidas y a climas muy diferentes a la de ambientes donde evolucionamos. Queda claro que no dimos oportunidad a que los mecanismos de selección biológica cambiaran nuestra fisiología para adaptarnos a climas más fríos.

 

En la nutrición pasó algo similar. Podemos alimentarnos con la proporción de macronutrientes de nuestro gusto, sin embargo, cuando rompemos la proporción correcta, ocurren trastornos en el metabolismo, que están ligados a padecimientos crónicos. 

 

Biol. Julio Alfonso Figueroa López

Acuicultura sustentable

Cédula Profesional:  8593594


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