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Terapias personalizadas

“Men sana in corpore sano”, así dictaba una premisa que originalmente pensamos que era griega, sin embargo la cita completa pertenece a Juvenal, un romano que en su Satira X indicaba “orandumest ut sitmens sana in corpore sano”, frase que se utilizaba en tono burlesco, ya que su traducción vendría siendo algo así como “rezando es como obtendrás una mente sana en un cuerpo sano”. Esta curiosidad, y la parte de ella que ha trascendido, es hoy día origen de interés por muchas personas.

 

Actualmente nos encontramos en un periodo donde las personas nos estamos preocupando, en mayor o menor medida, por nuestra salud tanto física como mental, y buscamos constantemente formas de cuidar nuestro cuerpo a través del ejercicio físico y un manejo adecuado de nuestra alimentación, pero cada vez más estamos a la búsqueda de formas de cuidar y desarrollar nuestra mente, por lo que aspectos como la meditación, el yoga (que combinaría el cuidado de ambas partes) y distintas prácticas como la relajación están creciendo en su práctica y oferta diaria.

 

Uno de los principales problemas es la elección del tipo de actividad a realizar para mantener esa premisa saludable según nuestros intereses personales. Es obvio que cada escuela, maestro o practicante suele defender su propia actividad en contraposición de las otras, es un fenómeno que conocemos como disonancia cognitiva.

 

En muchas ocasiones estas personas repiten la benevolencia de su práctica frente a otras menos apropiadas, sin embargo, crea el lector lo que le indico: todas las actividades dirigidas a cuidar nuestra salud tienen aspectos positivos a resaltar.

 

Opciones específicas

Desde la psicología existen un grupo de actividades y formas para practicar la relajación que cuentan con aval empírico, es decir técnicas con las que se han realizado experimentos científicos y se han comparado los resultados de estas, encontrando normalmente que su práctica es mejor que con la que se compara para ese grupo particular.

Por tal motivo, los profesionales de la salud solemos recomendar estar prácticas y no otras, sin embargo cada día se siguen haciendo investigaciones con otros nuevos procedimientos que amplían la diversidad de técnicas con las que podemos trabajar.

 

La elección de una técnica de relajación se realizará en función de la problemática de la persona que acude a terapia, y según las necesidades de la persona para la resolución de su proceso terapéutico. No implica dar relajación a todo el mundo sin excepción por el simple hecho de que tiene un efecto positivo.

 

El comentario que me viene a la cabeza sería algo así: “Ok, me queda claro que la relajación es muy positivo y que el profesional seleccionará lo más apropiado para cada caso, pero ¿y si yo quiero hacer relajación qué hago? ¿Tengo que pagar por ello?” Definitivamente si quiero un tratamiento específico para solucionar un problema, o si quiero aprender un formato de relajación, o distintas técnicas que se enseñan en algún centro, lo más apropiado sería pagar por ello.

 

La persona que nos enseña o dirige en un proceso terapéutico, estudió y pagó por sus estudios, por lo que es justo que cobre por su trabajo.

 

Ayuda profesional

Sin embargo, si usted quiere nada más hacer relajación como una forma de buscar un poco más de experiencia sobre este tema, como una forma de relajarse para sentirse un poco más suelto, puede encontrar en páginas como YouTube un sinfín de videos de relajación guiada que puede ayudarlo a tener sus primeros encuentros con esta práctica. No se preocupe por lo que es mejor o peor, lo más importante es como usted se siente y cuáles son sus objetivos; avance según sus necesidades, quizás en algún momento sienta la necesidad de buscar algo más que lo que ofrece Internet y entonces considere necesario inscribirse a algún curso, o quizás eso sea más que suficiente para sus intereses, lo importante es siempre cultivar esa curiosidad y seguir aprendiendo.

 

Finalmente, y como siempre, si usted considera que la relajación puede ser de utilidad para controlar su ansiedad, no está equivocado, pero en esos casos sería muy recomendable acudir a un profesional de salud mental, normalmente el psicólogo, ya que trabaja más con este tipo de técnicas, para que le ayude a seleccionar esta y orientarlo para que la resolución de sus problemas se ansiedad sea rápida y certera.

 

Psic. Raúl Martínez Mir

Psicología

Catedrático de la Universidad de Sonora

Celular (662) 148-88-50

Cédula en trámite


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