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El niño que se cae frecuente

 

Dr. Walterio Palma Villegas

 

Es común que en la consulta diaria  nos encontremos con la situación de los padres que acuden a la consulta médica llevando a su hijo o hija angustiados porque se cae frecuentemente.

 

Por lo general ya lo consultaron con su pediatra y este les dijo que no había problema 

 

porque los niños cuando empiezan a caminar se caen muy seguido y que esto desaparece cuando se cumplan 2 o 3 años de edad. Probablemente tenga razón pero si se sigue cayendo es probable que se pueda ocasionar alguna lesión o herida en la cara o en la cabeza y es hasta entonces cuando buscan ayuda ortopédica, aunque de manera ideal no habría que esperar hasta ese momento. 

 

Pero ¿cómo debemos de tomar este proceso con nuestros hijos? Trataremos de explicarlo. Al inicio, la marcha es el resultado de un proceso de maduración neuromuscular precedido de una etapa de arrastre, giro, mantenerse sentado, gateo inmaduro, gateo maduro y posteriormente mantenerse parado con equilibrio para que finalmente llegue a caminar y ya posteriormente, después correr. 

 

Como vemos no es sólo un momento en el que el niño va a levantarse del piso y va a iniciar con su marcha sino el resultado de una serie de procesos ordenados progresivos y que van haciendo que el niño vaya probando su capacidad motora para llegar mas lejos.  Como se podrá notar, no se incluyó la etapa de andadera dentro del desarrollo fisiológico normal del niño y es que este artefacto tan útil para los padres, en el niño solo sirve para tenerlo controlado ya que no hay estudios que comprueben que le den mas fuerza a sus piernitas ni que logren caminar mejor por usarla así que solo se debe de tomar como una alternativa para los padres que no tienen mucha oportunidad de brindarle la libertad del gateo a sus hijos; es mas, lo que si se ha publicado es la competencia que tiene la andadera con el gateo ya que entre mas andadera menos tiempo de gateo va a existir y esto en el futuro esta documentado que ocasiona alteraciones en algunos campos de maduración de personalidad como el ser introvertido, presentar inseguridad personal, etc.

 

Cómo tratarlo

La  edad del inicio de la marcha puede variar dentro de lo normal desde los 8 meses hasta los 18 meses ya que después de esta edad se deberá sospechar el retraso motor o la presencia de algún trastorno neuromuscular que no ha sido diagnosticado por lo que se recomienda ayuda médica para revisión del niño y en su caso iniciar el tratamiento mas adecuado para estimular la marcha. Al iniciar con su primeros pasos, los niños caminan con la punta de los pies hacia fuera y con las piernitas un poco mas separadas de lo habitual, esto con el fin de ampliar la base de sustentación para equilibrarse mejor. Al principio las caídas serán por desequilibrio y en algunas veces por tropezarse o por incoordinación pero al cabo de 2 o 3 meses estas van disminuyendo hasta desaparecer alrededor de 8 a 12 meses después de haber iniciado la marcha. Esto sería lo considerado como normal, pero ¿que sucede si el niño no va disminuyendo sus caídas o al contrario resulta que se cae más frecuentemente?. Si este es su caso entonces hay que observar si el niño se resbala o se tropieza, ya que es muy diferente si la caída es  por que se esta resbalando por culpa del calzado ( zapatos con suela de cuero) tropezándose por que se le atoren los huaraches o zapatos muy pesados (como los ortopédicos) o sea el resultado de un choque de las rodillas como en el caso del Genu Valgus( piernas de catre) en donde las rodillas están muy juntas y la mecánica de la marcha hace que al chocar entre ellas se ocasione la caída, o también hay que apreciar si las puntas de los pies en lugar de ver en línea recta o discretamente hacia fuera entonces apuntan hacia dentro o sea que mete los pies al caminar como es el caso de la torsión tibial o femoral, la marcha aducto ocasionada por un desequilibrio muscular o por inmadurez, el pie varo o el metatarso  primo varo (que es sólo del dedo gordo) el aducto de antepié con el pie en “Z” etc., o por debilidad de los músculos de los miembros inferiores ya sea muslo o pierna como es el caso de algunas enfermedades de origen neurológico o musculares (espina bífida, secuelas de prematurez, miopatías, etc.)

 

Diversos factores

Algunos de estos casos son de origen congénito o sea que al momento de nacer están presentes quizás por una mala posición dentro del vientre materno o en casos severos por una alteración en la formación de la extremidad. En ambos casos entre mas temprano se detecte una alteración en los pies o piernas del bebe se debe de iniciar un tratamiento ortopédico el cual puede variar desde corrección postural, masaje, ejercicios, aplicación de botas de yeso correctivas, uso de férulas de plástico o de barras de aluminio, etc. 

 

No siempre los pequeños defectos en la forma del pie que están presentes al momento de nacer se van a ir corrigiendo de forma espontánea con el paso de los meses y lo que al inicio puede ser un tratamiento corto y que en 2 o 3 meses este listo, mas adelante será necesario invertir mayor cantidad de  tiempo así como luchar contra el dilema de seguir las  indicaciones que a veces nos dan algunos médicos para usar mangueras o cables que van por el exterior de la ropa y la negativa de los niños  y niñas de negarse a traerlos ya sea por lo incómodo, por el clima o simplemente por la situación de que en la edad escolar son motivo de punto de referencia, de que les pongan apodos (o de burla) o simplemente de verse diferentes a los demás. Esta forma de tratamiento que es frecuentemente utilizada por los ortopedistas de nuestro medio, en otros países como Estados Unidos y Canadá ya no se realiza desde hace mas de 15 años a partir de las investigaciones y estudios realizados y avalados por la Pediatric Orthopaedic Society of North América (POSNA), debido que se ha demostrado que es posible la corrección de estos niños sin la necesidad de la utilización de aparatos ortopédicos como tipo mangueras o twisters, y en cambio pudiéndose  usar calzado cómodo y flexible como el tenis deportivo y no con zapatos ortopédicos como en la actualidad se cree.

 

 

Dr. Walterio Palma Villegas.

Pagina web www.ortopediatra.com

 

 


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